Biocombustibles: hacia dónde va el mercado cuando la ley sube el corte

≈ 4 min de lectura · actualizado jul. 2026

Paraguay importa todo el gasoil y la nafta que quema, pero la demanda de biocombustibles ya está escrita por ley: etanol al 30% vigente y biodiésel en alza. El estudio que proponemos proyecta cuánta importación cede, qué campo exige y cuándo entrar.

Prospectiva · sustitución de importaciones
La sustitución: cuánto del combustible importado puede cubrir el bio
Cómo leerlo: la línea violeta es la demanda total de combustibles líquidos · cada franja es lo que sustituye el bio según el escenario · lo gris de arriba se sigue importando
volumen de combustibles líquidos · esquema cualitativo, sin unidades lo gris se sigue importando hoy +5 años +10 años +15 años demanda total de combustibles líquidos importación fósil remanente cada litro es divisa que sale corte vigente (a) E30 + B actual corte en alza (b) suba por ley flota flex + electrificación escenario (c) lo más difícil: diésel pesado, maquinaria Lo que un MILP decide: dado un corte, cuántas hectáreas y qué planta materia prima cuántas hectáreas capacidad industrial qué escala y dónde el corte del litro hasta dónde subirlo los precios sombra del modelo dicen qué pata queda corta primero y cuál mover antes
Bio · corte vigente Bio · corte en alza Flota flex + electrificación Importación fósil remanente Demanda total de líquidos
  • Escenarios cualitativos
  • MILP · mezcla y ajuste óptimos
  • Sin porcentajes inventados
En simple: hoy el bio cubre una franja fina del tanque nacional (el corte vigente). Cada palanca abre una franja más ancha: subir el corte, sumar flota flex, electrificar el transporte liviano con energía propia. La electrificación actúa distinto: en lugar de poner bio en el tanque, saca litros de la demanda fósil, y acá se cuenta junto al flex porque el resultado es el mismo, menos importación. Los escenarios son conceptuales: el estudio que proponemos los dimensiona con las series de consumo de combustibles, superficie agrícola y capacidad industrial.

El etanol de caña y maíz se mezcla con la nafta por ley: esa proporción es el corte, que el MIC fija y Petropar produce y comercializa. El corte mínimo vigente es 30% de etanol (MIC, Decreto 3.241, 2025). Desde 2026 el biodiésel ya no corre atrás: la Ley 7.635 (2026) rige con un rango que el MIC ajusta por resolución, ya sin el techo viejo.

La suba por ley: la demanda que escribe una norma

Con la ley nueva el corte de biodiésel corre más arriba: rige en 7% hasta fin de año, con el ajuste pedido por el transporte, y sube a 8% desde enero de 2027 (MIC, Resolución 565, 2026). El ministerio da por irreversible la suba y el gremio sostiene que la industria instalada puede abastecer cortes mayores (ABC, 2026). La cifra del mes importa menos que el mecanismo: la demanda de etanol y la de biodiésel ya están atadas a reglas públicas, y lo que escribe una norma se puede pronosticar. Lo que queda por resolver es el ritmo: cuánto mercado abre la norma y quién llega con litros para abastecerlo.

La importación empieza a ceder terreno

El tanque en disputa no es chico: la importación de gasoil de enero a abril de 2026 suma 701,9 millones de litros (Observatorio del MIC, 2026). Cada punto de corte que sube es demanda nueva para el bio local, y cada litro sustituido es divisa que deja de salir del país. Las franjas del gráfico de arriba muestran ese reparto, con el diésel pesado y la maquinaria agrícola como lo más difícil de sustituir.

El espejo regional ayuda a leer el ritmo. En Brasil el etanol es política de Estado: E30 en la nafta y B15 en el gasoil rigen sobre una flota flex masiva (CNPE, 2025; Lei 14.993, 2024), la misma palanca que el gráfico de arriba toma como escenario (c). Argentina opera con un corte base de E12 y B7,5 que la Ley 27.640 (2021) mantiene vigente, con molienda instalada que además exporta biodiésel. Colombia mezcla E10 con caña y B10 con palma (Leyes 693, 2001 y 939, 2004). En lo económico manda la paridad de importación: el litro local compite contra el precio del litro que llega de afuera. A medida que esa transición avanza, la región va a demandar más biocombustible, y ese mercado vecino es espacio de crecimiento para el litro paraguayo.

Lo que el estudio está diseñado para responder

Tres salidas, encadenadas:

  • La demanda de biocombustibles por año: los litros que exige cada escenario de la suba, más el crecimiento del parque vehicular.
  • La importación sustituida y la remanente: qué parte de la factura de gasoil y naftas cede y cuál queda, año por año.
  • La materia prima y la industria que la suba exige: hectáreas de caña, maíz y oleaginosas, y la escala de plantas para no terminar importando el propio bio.

Hay una capa más, teórica por ahora, que le sumaría lectura de mercado al pronóstico: las opciones sobre futuros listados en NYMEX y CME (el gasoil vía heating oil, la nafta, el maíz, el aceite de soja y el etanol donde hay mercado listado) cotizan a muchos strikes, y de esa curva se extrae, con el método de Breeden y Litzenberger (1978), la densidad neutral al riesgo: la probabilidad que el mercado le asigna hoy a cada precio futuro, con su carga hacia la suba o la baja y su incertidumbre.

Los datos: series mensuales de consumo e importación de gasoil y naftas, el calendario del corte, rendimientos agrícolas por zona y costos industriales por escala.

La técnica: pronóstico de series de tiempo para la demanda de combustibles, escenarios de la suba normativa (el corte más rápido, más lento o frenado), la densidad neutral al riesgo extraída de opciones listadas para leer el precio esperado del litro importado, y encima el MILP del ajuste: dado cada corte, cuántas hectáreas y qué planta cierran el sistema al menor costo por litro.

La decisión: cuándo conviene entrar. La planta que se decide hoy tarda años: el pronóstico te diría si llega justo cuando el corte sube o cuando la oferta ya se adelantó.

Para quién: el inversor que busca el momento de la planta, el agroindustrial que evalúa integrarse al litro terminado, la flota que presupuesta su costo por kilómetro, y la política que necesita saber a qué ritmo responde la producción.

Cómo medirlo: el tablero de la suba: corte vigente, demanda de etanol y biodiésel, e importación de gasoil y naftas, mes a mes contra el pronóstico, con la densidad de opciones recalculada a cada vencimiento para ver si el mercado mueve su apuesta.

Este análisis está hecho para discutirse: si esperás que el corte suba más rápido o más lento, tenés caña, una planta o una flota que ya juega en este mercado, o estás evaluando el momento de entrar, escribinos y contrastamos escenarios con tus números.

Abstract (EN)

Paraguay runs on clean hydroelectric power and still imports every liter of gasoline and diesel it burns. That makes transport, not electricity, the real front of its energy transition, and since 2026 the rules point one way: gasoline already carries a mandatory ethanol blend set by the MIC, and the new biodiesel law runs a rising range that the ministry adjusts by resolution, on a path it calls irreversible. This study is designed to turn that regulatory path into a market forecast. When the blend is written into a rule, biofuel demand stops being a guess: the study would project ethanol and biodiesel demand year by year under the normative path plus fleet growth, the share of diesel and gasoline imports that gets substituted and the share that remains, and the feedstock and industrial capacity the path requires, in hectares of cane, corn and oilseed and in plant scale. Heavy diesel and farm machinery remain the hardest pieces to substitute, and electrification of light transport removes liters from fossil demand instead of putting biofuel in the tank. The regional mirror helps: Brazil runs ethanol and flex fuel vehicles as state policy, in force for decades, while Argentina and Colombia enforce their own blending mandates, so the region will demand more biofuel as its own transition advances. The study is aimed at investors timing a plant, agroindustrial groups integrating toward fuel, fleets planning cost per kilometer, and blend policy design. The practical output would be a demand forecast per scenario of the path, the substituted and remaining import bill, and the match between farm output, plant capacity and blend, with the timing question answered: a plant decided today arrives when the blend is higher.

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